Stendahl
Cada día el anciano baja antes que ella de su casa. Pasea alrededor del jardín, serio, pensativo, en silencio…
Nos asomamos para ver pasar el tiempo, a la gente, la vida… Apenas contemplamos unos instantes de todo ello, pero bastan para imaginar historias escondidas tras esos momentos fugaces.
Casi a diario camina con su móvil pegado a la oreja… habla despacio, sobre todo…
Eran tres chicas jóvenes. Las veía desde mi coche, en el atasco. Y las escuchaba.
Subiendo y bajando El edificio de enfrente es antiguo. Los pisos son amplios y luminosos, con grandes ventanales, balcón espacioso,