El otro lado
Eran tres chicas jóvenes. Las veía desde mi coche, en el atasco. Y las escuchaba.
Nos asomamos para ver pasar el tiempo, a la gente, la vida… Apenas contemplamos unos instantes de todo ello, pero bastan para imaginar historias escondidas tras esos momentos fugaces.
Eran tres chicas jóvenes. Las veía desde mi coche, en el atasco. Y las escuchaba.
Subiendo y bajando El edificio de enfrente es antiguo. Los pisos son amplios y luminosos, con grandes ventanales, balcón espacioso,
Corre cada día, a la misma hora, con las mismas rutinas. Pero te sonríe siempre que tus ojos se cruzan con los de ella mientras corres.
Siempre contaba, a quien quisiera escucharle, que, una vez, se encontró un uniforme de guardia civil allí, colgando de una percha, delante de un espejo roto…